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lunes, 31 de mayo de 2010

"L" de Novato


Recuerdo que nada más cumplir los 18 años me saqué el carnet de conducir. Como me lo tenía que pagar de mi bolsillo, estudie e hice 800mil test hasta casi no cometer ningún fallo. De ahí que aprobara a la primera.
Enseguida empecé con las clases prácticas. Me encantaba cada vez que me montaba en el lugar del conductor para llevar el coche. Esa sensación de libertad era extraordinaria y siempre me bajaba después de una hora con ganas de más. Al principio hasta con agujetas en el empeine por la tensión y los nervios acumulados.

El examen práctico lo aprobé también a la primera. Reconozco que tuve muchísima suerte, porque cometí un fallo leve, que la examinadora dio por válido ante el asombro de mi profesor.

En la puerta, me esperaba un Simca 1200 blanco (como el de la foto) herencia que me dejo mi padre, aunque el pobre estaba pá pocos trotes. Con deciros que la cuarta marcha llegaba casi a tocar el asiento de atrás, os lo digo todo!!.

La primera vez que me monté sola, enseguida me di cuenta que no sabía conducir, que ya no tenía a nadie a mi lado que manejara los pedales y me corrigiese con el volante.
Nadie quería ir conmigo por si nos la “dábamos” y yo necesitaba de alguien a mi lado para apoyarme aunque solo fuera moralmente.

Para ir a mi casa había una cuesta muy empinada. Como no dominaba el juego de embrague y acelerador, el coche se me calaba y se me iba para atrás. Como imaginareis, me daba un buen rodeo por otras calles colindantes para no pasar por allí. Tardé años en subir la cuestecilla.

Una vez se me paro el coche en mitad de una rotonda. Madre mía la que lié!!Pitándome todo el mundo, la rotonda atascada, yo atacada y al gracioso de mi acompañante le dio tanta vergüenza que se bajo del coche y me dejo sola ante semejante cuadro.
Salí de aquella y de otras muchas que me enseñaron a conducir bien.

Reconozco que veinte años después de esto, hoy dia no tiene nada que ver como se conduce. Entonces ,yo iba a lo mío y cada uno a lo suyo. Hoy tienes que ir a lo tuyo, a lo del otro y a lo del de la moto. Falta un poco de civismo y educación en la carretera.
La gente vive con muchas prisas y no va a lo que va.
Te salen en rotondas, en cedas al paso, se saltan stop y en los pasos de cebra, o sacas el pie con el peligro de que te pillen(que a mi abuela Teresa cruzando un semáforo en verde le han pillaú) o te quedas toda la mañana esperando a que pase yo y te pare ,je,je,je.

Dedico esta entrada a mi sobrina Myriam que se examina mañana a las ocho de la mañana, después de cumplir 18 añitos la semana pasada.
Myriam mi niña, qué aunque estemos a muchos kilómetros de distancia, mañana estaré contigo.
Cruzaré los dedos de las manos y de los pies y si hace falta me hago la permanente, je,je,je para desearte y enviarte toda la suerte del mundo y toda mi energía positiva.

Por cierto lleva la ” L” ,que cuando vemos a un novato tenemos más paciencia y no se nos va enseguida la mano al claxon.

Besitos y abracitos “novateros”
May.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Nadar es igual que conducir???


No pensé en su dificultad, no pensé en mover mi oxidado esqueleto.
Prometo que por nada más, el ejercicio no me interesa.

Cuando se sumergió por primera vez , esperando instrucciones, tantas y todas a la vez y allá va, a la que te voy que te vengo, no imaginamos mi cuerpo y yo que aquello iba a ser como fue.
Flota, mueve los brazos así, bate los pies de esta forma, cada vez que saques la cabeza respira (nota importante) y lo más importante de todo……avanza, me dice la maja de ella…y todo esto sin ahogarte, pues si que empezamos bien, si.
Si muevo los brazos, los pies se paran y ya ni te cuento si tengo que meter la cabeza debajo del agua y respirar, y cuando he dado tres brazadas, la vida no me da pá más y en ese momento trago un txupito de agua, cuando no un cubata, eso sí con cloro que está que no veas, y me sienta divinamente y me llega hasta más allá de las sienes y se acabó ese largo, me entra la tos y se jorobó tía Paca!!

Que voy, que floto, que avanzo, que cada vez pá mi que mueven la pared de la piscina y la echan un pelin más payá, que todo en armonía en este momento creo que va a ser que no, son demasiadas cosas a la vez para este cuerpo serrano.
Y me entra una duda razonable, esto será igual que conducir?

Al principio te quedas inerte frente al volante y acabas hasta con dolor de cuello de la rigidez, aparte de las agujetas que se te ponen en el pie derecho del embrague y de la tensión, porque vas muy tensionada si, y que a nadie (si se atreve a montar alguien contigo) te diga nada ni te distraiga, porque muerdes.
Eres incapaz de poner la cinta del cassette y mucho menos de darle la vuelta.
Si eres fumador, como para fumarte nada estás tú, con la que tienes delante!!
Los espejos retrovisores estar están, pa ná porque para lo que ves, con el interior vas sobraó.

Primera, segunda, tercera, freno y ahora reduzco, pero en que marcha iba en la segunda?, y te das cuenta de que no, con el tirón que te pega el coche que poco más y te sales, y encima se te cala, Andakéeeeeee……..
Del tema aparcamiento, no haré comentario alguno, creo que sobran…….
Y cuando se te cala, ahí si que la hemos liado buena, huyes de las cuestas, esas qué, aunque tengas que dar cuatro vueltas a la manzana lo prefieres a pasar la vergüenza del que está detrás, eso si no le das, claro.
Para eso viene bien la “L” el de atrás piensa, mira un novato y te perdona la vida.

Luego con el tiempo, eres capaz de ir pensando en los garbanzos que tienes que poner al llegar a casa e ir cambiando de una marcha a otra sin saber en que nivel estás, a veces hasta llegas al destino sin saber por donde has ido. Darle la vuelta a la cinta, sacar del bolso y encenderte un cigarrillo, fumártelo, girarte para reñir al niño y pintarte los labios mirándote al espejo y fijo que si te suena el móvil, te queda una mano libre para contestar y con todo, llegar sana y salva a casa.

Que digo, qué un día de estos armonizaré todo el conjunto de técnicas y disfrutaré surcando aguas de todo tipo, saladas, cloradas……
Estoy pensando en colgarme la “L” cuando me meta al agua y así el de atrás tendrá paciencia conmigo y si llego al final de la clase y a casa bien, será señal de que no me he ahogado.