
Recuerdo que nada más cumplir los 18 años me saqué el carnet de conducir. Como me lo tenía que pagar de mi bolsillo, estudie e hice 800mil test hasta casi no cometer ningún fallo. De ahí que aprobara a la primera.
Enseguida empecé con las clases prácticas. Me encantaba cada vez que me montaba en el lugar del conductor para llevar el coche. Esa sensación de libertad era extraordinaria y siempre me bajaba después de una hora con ganas de más. Al principio hasta con agujetas en el empeine por la tensión y los nervios acumulados.
El examen práctico lo aprobé también a la primera. Reconozco que tuve muchísima suerte, porque cometí un fallo leve, que la examinadora dio por válido ante el asombro de mi profesor.
En la puerta, me esperaba un Simca 1200 blanco (como el de la foto) herencia que me dejo mi padre, aunque el pobre estaba pá pocos trotes. Con deciros que la cuarta marcha llegaba casi a tocar el asiento de atrás, os lo digo todo!!.
La primera vez que me monté sola, enseguida me di cuenta que no sabía conducir, que ya no tenía a nadie a mi lado que manejara los pedales y me corrigiese con el volante.
Nadie quería ir conmigo por si nos la “dábamos” y yo necesitaba de alguien a mi lado para apoyarme aunque solo fuera moralmente.
Para ir a mi casa había una cuesta muy empinada. Como no dominaba el juego de embrague y acelerador, el coche se me calaba y se me iba para atrás. Como imaginareis, me daba un buen rodeo por otras calles colindantes para no pasar por allí. Tardé años en subir la cuestecilla.
Una vez se me paro el coche en mitad de una rotonda. Madre mía la que lié!!Pitándome todo el mundo, la rotonda atascada, yo atacada y al gracioso de mi acompañante le dio tanta vergüenza que se bajo del coche y me dejo sola ante semejante cuadro.
Salí de aquella y de otras muchas que me enseñaron a conducir bien.
Reconozco que veinte años después de esto, hoy dia no tiene nada que ver como se conduce. Entonces ,yo iba a lo mío y cada uno a lo suyo. Hoy tienes que ir a lo tuyo, a lo del otro y a lo del de la moto. Falta un poco de civismo y educación en la carretera.
La gente vive con muchas prisas y no va a lo que va.
Te salen en rotondas, en cedas al paso, se saltan stop y en los pasos de cebra, o sacas el pie con el peligro de que te pillen(que a mi abuela Teresa cruzando un semáforo en verde le han pillaú) o te quedas toda la mañana esperando a que pase yo y te pare ,je,je,je.
Te salen en rotondas, en cedas al paso, se saltan stop y en los pasos de cebra, o sacas el pie con el peligro de que te pillen(que a mi abuela Teresa cruzando un semáforo en verde le han pillaú) o te quedas toda la mañana esperando a que pase yo y te pare ,je,je,je.
Dedico esta entrada a mi sobrina Myriam que se examina mañana a las ocho de la mañana, después de cumplir 18 añitos la semana pasada.
Myriam mi niña, qué aunque estemos a muchos kilómetros de distancia, mañana estaré contigo.
Cruzaré los dedos de las manos y de los pies y si hace falta me hago la permanente, je,je,je para desearte y enviarte toda la suerte del mundo y toda mi energía positiva.
Por cierto lleva la ” L” ,que cuando vemos a un novato tenemos más paciencia y no se nos va enseguida la mano al claxon.
Besitos y abracitos “novateros”
May.